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Mycobacterium tuberculosis: causante de tuberculosis pulmonar

Introducción

La tuberculosis pulmonar es una enfermedad infecciosa que afecta principalmente a los pulmones y está causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis. La tuberculosis ha sido una de las enfermedades más mortales y prevalentes en todo el mundo, especialmente en los países en desarrollo. La enfermedad se propaga a través de la inhalación de bacterias que son expulsadas por una persona enferma.

¿Qué es Mycobacterium tuberculosis?

Mycobacterium tuberculosis es una bacteria ácido-alcohol resistente que pertenece al género Mycobacterium. Es el agente causante de la tuberculosis en humanos y es incapaz de sobrevivir fuera del cuerpo humano. Esta bacteria puede infectar cualquier parte del cuerpo, pero principalmente causa tuberculosis pulmonar. El Mycobacterium tuberculosis se presenta con forma de bacilo, es decir, una bacteria en forma de bastón. La bacteria es muy resistente y puede sobrevivir en el aire durante varias horas después de haber sido expulsada por una persona enferma. Además, la bacteria es capaz de sobrevivir en ambientes inhóspitos, como en el agua, el suelo y en superficies no porosas.

Formas de transmisión de la tuberculosis

La tuberculosis se transmite de una persona a otra a través del aire. Cuando una persona enferma tose, estornuda o habla, expulsa bacterias que pueden ser inhaladas por otra persona. Es importante señalar que la tuberculosis es una enfermedad contagiosa, pero no es tan fácil de contraer como la gripe. La transmisión de la tuberculosis puede ocurrir cuando una persona entra en contacto cercano con otra persona infectada durante un período prolongado de tiempo. Esto es especialmente cierto en lugares como los hogares de ancianos, los hospitales y las prisiones.

Síntomas de la tuberculosis

Los síntomas de la tuberculosis pueden variar según la parte del cuerpo que está afectada. En el caso de la tuberculosis pulmonar, los síntomas incluyen:
  • Tos severa y prolongada que puede durar más de tres semanas
  • Dolor en el pecho
  • Expectoración de flema, a menudo con sangre
  • Fiebre
  • Pérdida de peso
  • Sudores nocturnos
Es importante señalar que no todas las personas infectadas con Mycobacterium tuberculosis desarrollan síntomas de la enfermedad. De hecho, muchas personas infectadas con la bacteria no enferman y no son contagiosas. A esto se le conoce como tuberculosis latente.

Diagnóstico de la tuberculosis

El diagnóstico de la tuberculosis se realiza a través de una serie de pruebas. La prueba más común es la prueba de la tuberculina, que se realiza con un producto llamado PPD (derivado proteico purificado). Se trata de un inyectable que se administra bajo la piel en el antebrazo. Si después de 48 a 72 horas se produce una reacción inflamatoria en la piel, se considera un resultado positivo. Otras pruebas que se utilizan para diagnosticar la tuberculosis incluyen una radiografía de tórax, una tomografía computarizada de tórax y análisis de sangre. En algunos casos, se puede realizar una biopsia de tejido pulmonar para confirmar el diagnóstico.

Tratamiento de la tuberculosis

El tratamiento de la tuberculosis implica el uso de una combinación de antibióticos durante un período prolongado de tiempo. El tratamiento se suele dividir en dos fases: la fase intensiva y la fase de mantenimiento. Durante la fase intensiva, se administran cuatro tipos diferentes de antibióticos durante un período de dos meses. Después de eso, se pasa a la fase de mantenimiento, en la que se administran dos tipos diferentes de antibióticos durante un período de cuatro a seis meses. Es importante seguir el tratamiento completo para evitar la reaparición de la enfermedad y reducir el riesgo de que se desarrolle resistencia a los antibióticos.

Prevención de la tuberculosis

La mejor manera de prevenir la tuberculosis es tomar medidas para evitar el contacto con personas enfermas. Si una persona presenta síntomas de tuberculosis, es importante buscar atención médica de inmediato. Además, existen vacunas para prevenir la tuberculosis. La vacuna BCG (bacilo Calmette-Guérin) es una vacuna que se administra a los niños durante los primeros años de vida en países con tasas altas de tuberculosis.

Conclusión

La tuberculosis pulmonar es una enfermedad infecciosa grave causada por Mycobacterium tuberculosis. Se transmite de persona a persona a través del aire y los síntomas incluyen tos, dolor en el pecho y fiebre. El diagnóstico se realiza mediante pruebas tales como análisis de sangre y radiografías de tórax. El tratamiento implica el uso de antibióticos durante un período prolongado de tiempo. La mejor manera de prevenir la tuberculosis es evitar el contacto con personas enfermas y recibir la vacuna BCG.